1 Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias.
2 Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos.
3 Entonces subió Jesús a un monte, y se sentó allí con sus discípulos.
4 Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos.
5 Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?
6 Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.
7 Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco.
8 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo:
9 Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?
10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones.
11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían.
12 Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.
13 Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido.
14 Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.
15 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.
tres claves para ver obrar el poder de Dios en nuestras vidas y en las vidas que tocamos.
I. Si quieres ver obrar el poder de Dios, no te fijes en las demás personas
Esta idea es una que resurge vez tras vez a lo largo de la Biblia. Es la idea del remanente. En los días de Noé, la mayoría de las personas se alejaban de Dios, y sólo una familia era justa. Abraham fue el único hombre que Dios encontró para recibir su promesa.
De la generación que salió de Egipto, sólo dos hombres entraron a la tierra prometida. Los demás murieron por falta de fe, por creer el mal reporte de los diez espías.
Durante los días de los jueces, las cosas fueron muy mal en Israel porque todos hacían lo que mejor les pareciera. Eran muy contadas las personas que buscaran a Dios. Durante el tiempo de los monarcas, Elías se desanimó porque creía que era el único justo. Dios le dijo que había 7.000 otros que no adoraban al falso dios Baal, pero no eran muchos en una nación de varios millones.
Podríamos seguir, pero lo que se ve de esta breve sinopsis es que siempre había una pequeña minoría de la gente que buscaba a Dios, en medio de un pueblo que no tenía interés real en lo espiritual.
Aquí es lo mismo. Se nos dice que mucha gente seguía a Jesús. ¿Por qué lo seguían? ¿Porque tenían hambre y sed de justicia? ¿Porque querían saber más de la voluntad de Dios para sus vidas? ¡Lejos de eso! Miren el verso dos. Lo seguían porque habían visto sus señales milagrosas.
Estas mismas personas querían coronar a Jesús como rey, para reestablecer su nación como reino independiente. ¡A quién no le gustaría que el gobierno pudiera multiplicar el pan, en vez de cobrar impuestos! ¿Se imaginan lo que habrá pensado la gente? ¡Con éste sólo le damos una moneda, y le decimos que lo multiplique!
Pero éste no era su destino, y cuando ellos se dieron cuenta de ello, lo rechazaron. Insistían en meter al poder de Dios dentro de sus propias categorías, y entonces lo perdieron.
Hasta el día de hoy, el remanente sigue siendo una realidad. Aun dentro de la iglesia, la triste verdad es que hay muchos que simplemente calientan banca y esperan recibir algo – alguna bendición, alguna petición, algún entretenimiento. Como aquellas personas del día de Jesús, a menos que se arrepientan, terminarán alejándose de la verdad.
Si tú quieres ver obrar el poder de Dios, no puedes dejarte llevar por las opiniones de los demás. Tienes que reconocer que hay muchos tibios. Tienes que buscar la voluntad y el poder de Dios a pesar de lo que hacen los demás. Si quieres ver el poder de Dios, tienes que nadar en contra de la corriente – quizás aun dentro de tu iglesia.
En esta historia hay tres círculos o niveles de entendimiento. La multitud está en un nivel; ellos no entienden mucho de lo que está pasando, y sus motivaciones son muy egoístas. Vemos que no podemos seguir a la multitud si queremos ver obrar el poder de Dios.
Ahora llegamos al segundo círculo. Aquí están los discípulos. Estos hombres han caminado con Jesús, han recibido sus enseñanzas, han recibido explicaciones especiales de las parábolas que las multitudes no oyeron – en fin, estaban en una posición privilegiada. De ellos aprendemos la segunda lección
II. Si quieres ver obrar el poder de Dios, no te fijes en la perspectiva mundana
A pesar de su posición privilegiada, ellos no habían aprendido a superar la manera de pensar humana o mundana. Sólo veían la situación dentro de las posibilidades que les eran conocidas.
Cuando Jesús expresó su compasión por las multitudes hambrientas y su deseo de alimentarlos, los discípulos no sabían cómo responder. Jesús se dirigió a Felipe, quien era de una aldea vecina. El conocía las posibilidades de aquel lugar, pero se olvidó de las posibilidades del que iba con él.
Su intención quizás era noble; pero sólo pensó en los recursos humanos. Los discípulos no eran ricos, y Jesús menos; era imposible que trajeran consigo suficiente dinero como para comprar comida para tantas personas. Felipe declara que es imposible la situación.
Luego se presentó Andrés. El por lo menos quería ofrecer algo para remediar la situación, pero pensó que lo que ofrecía era imposiblemente pequeño para tal multitud.
¿Cuántas veces pensamos nosotros precisamente como Felipe o Andrés? Vemos las grandes necesidades que nos rodean, vemos a un mundo perdido lleno de personas con muchas necesidades, y pensamos, ¿qué puedo hacer yo? Si queremos hacer frente a este problema, necesitaríamos esto y aquello, y simplemente no se puede.
Calculamos usando la perspectiva mundana, y sacamos la conclusión de que la situación es imposible. ¡Nos olvidamos del poder de aquel que anda entre nosotros! Estamos tratando de cortar la madera sin prender la motosierra. Por eso,
III. Si quieres ver obrar el poder de Dios, no te fijes en nada más que el Pan de Vida
Dentro del tercer círculo encontramos a Jesús. El estaba en completo control de la situación. Juan nos aclara que su pregunta a Felipe fue simplemente una prueba, pues Jesús ya sabía lo que hará.
La solución de Jesús no fue un espectáculo. La manera en que se dio a ver el milagro ni siquiera se nos detalla. No hay grandes estruendos, no hay trompetas o truenos, simplemente se empieza a servir a la gente con lo poco que había, y milagrosamente alcanza.
Notamos inclusive que no se echa a perder nada. Jesús manda recoger todas las sobras en cestos, y sobran doce canastas llenas. Quizás cada discípulo tuvo la oportunidad de llevarse un cesto a la casa para compartir con sus familiares. Juan probablemente menciona este detalle también para darnos a entender que había para todo el pueblo, ya que doce eran las tribus de Israel.
Pero lo notable es que es Cristo quien hace la diferencia. El es el Pan de Vida, el pan descendido del cielo que satisface el hambre de la humanidad. Donde está Jesús, hay suficiente y de sobra para toda necesidad.
Cristo ya no anda corporalmente entre nosotros, pero aún está presente en su iglesia. Su poder está con nosotros, y él sólo espera que dejemos de fijarnos en los demás, abandonemos la perspectiva mundana, y tomemos un paso de fe para ver su poder obrar en nuestras vidas y en nuestro mundo.
¿Qué milagro esperas tú para compartir el pan de vida con un mundo hambriento? ¿Qué proyecto tienes que sólo Dios puede hacer? ¿Qué buscas de Dios que es humanamente imposible, pero divinamente disponible?
Quiero dejar contigo tres realidades que pueden ayudarte a fijarte en el Pan de Vida, y así ver obrar el poder de Dios.
Primero, recuerda que Dios ya está obrando en tu derredor. Tú no tienes que esperar a que Dios obre. El ya lo está haciendo. Sólo tienes que buscar lo que él está haciendo, y unirte a él en su obra.
Segundo, rebusca la manera en que Dios quiere usarte. ¿Dios usarme a mí? dirás. Sí, Dios quiere usarte a ti. Ponte a buscar el lugar en el que quiere usarte. Quizás será con un grupo de personas, o con una persona en particular, o con algún ministerio en la iglesia. Busca algo que tú sólo no puedes hacer.
Tercero, reconoce la obra del poder de Dios. Confía en el poder de Cristo para obrar a través de ti y alrededor de ti. Cuando empiezas a pensar como Felipe, verás que el poder se acaba. Tienes que confiar en Dios para hacer a través de ti lo que sólo él puede hacer.
Hoy te reto a dejar la comodidad de lo humanamente posible y lanzarte a la aventura de confiar en Cristo.
Pastor Tony Hancock
lunes, 25 de enero de 2010
viernes, 15 de enero de 2010
Juan 3:31-36
3:31 "El que viene de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, es terrenal y de lo terrenal habla. El que viene del cielo está por encima de todos
3:32 y da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie recibe su testimonio.
3:33 El que lo recibe certifica que Dios es veraz.
3:34 El enviado de Dios comunica el mensaje divino, pues Dios mismo le da su Espíritu sin restricción.
3:35 El Padre ama al Hijo, y ha puesto todo en sus manos.
3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rechaza al Hijo no sabrá lo que es esa vida, sino que permanecerá bajo el castigo de Dios.*
3:31 "El que viene de arriba.."
El Mesías representaba a una persona que venía de arriba directamente del cielo. Así nos lo revela la Palabra en Juan 3:13, 6:33, 8:23.
Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.
Y les dijo: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.
"...es sobre todos."
Jesucristo esta sobre todos en naturaleza, rango y autoridad.
Es superior a todos los profetas según nos señala el libro de Hebreos 1:1-2.
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
Jesucristo esta también sobre todos los ángeles en el libro de Hebreos nos da una visión al respecto. (Hebreos 1:4-14)
hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.
Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
Mi Hijo eres tú,
Yo te he engendrado hoy,
y otra vez:
Yo seré a él Padre,
Y él me será a mí hijo?
Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice:
Adórenle todos los ángeles de Dios.
Ciertamente de los ángeles dice:
El que hace a sus ángeles espíritus,
Y a sus ministros llama de fuego.
Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo;
Cetro de equidad es el cetro de tu reino.
Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.
Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos.
Ellos perecerán, mas tú permaneces;
Y todos ellos se envejecerán como una vestidura, Y como un vestido los envolverás, y serán mudados;
Pero tú eres el mismo,
Y tus años no acabarán.
Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
Siéntate a mi diestra,
Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?
¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?
Jesucristo esta también sobre todo el Universo.
de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.(Rom 9:5)
sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; (Efesios 1:21)
El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,(Colosenses 1:15-19)
Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. (1 Corintios 15:25)
... el que es de la tierra, es terrenal.
el que es terrenal solamente puede gozar de la naturaleza humana, todos los profetas y demás hombres nacieron de la misma forma, Jesús tenía una naturaleza superior al hombre natural, y fue exaltado sobre todos. La naturaleza del hombre natural es corrupta, va al polvo, es pecaminosa, pero la naturaleza de Jesús es celestial, es incorruptible, no puede ver corrupción.
... y cosas terrenales habla,
Las enseñanzas de los terrenales es inferior a las enseñanzas del que viene d e los cielos. Los que terrenales cosas terrenales hablan, cosas que pasaran cosas que no tienen autoridad, poder o transcendencia pero el que es del cielo habla cosas eternas y con valor cargadas de sabiduria y poder.
(Joh 3:32) Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio.
Jesucristo testificó de lo que vio y oyó, pero nadie en su momento entendió su propósito, Judas lo entregó, Pedró lo negó y sus discipulos lo abandonarón, sus amigos no creyeron en el y fue condenado sin ser culpable. Nadie recibió su testimonio de las cosas de arriba.
El que recibe su testimonio, éste atestigua que Dios es veraz
Si recibes su testimonio entonces tienes vida eterna, cree hoy en Cristo Jesus y recibe lo que el testifica acerca de ti, en su palabra. Lee la Palabra y descubre las cosas que el dice acerca de tu vida cuando te acercas a El.
3:31 "El que viene de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, es terrenal y de lo terrenal habla. El que viene del cielo está por encima de todos
3:32 y da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie recibe su testimonio.
3:33 El que lo recibe certifica que Dios es veraz.
3:34 El enviado de Dios comunica el mensaje divino, pues Dios mismo le da su Espíritu sin restricción.
3:35 El Padre ama al Hijo, y ha puesto todo en sus manos.
3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rechaza al Hijo no sabrá lo que es esa vida, sino que permanecerá bajo el castigo de Dios.*
3:31 "El que viene de arriba.."
El Mesías representaba a una persona que venía de arriba directamente del cielo. Así nos lo revela la Palabra en Juan 3:13, 6:33, 8:23.
Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.
Y les dijo: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.
"...es sobre todos."
Jesucristo esta sobre todos en naturaleza, rango y autoridad.
Es superior a todos los profetas según nos señala el libro de Hebreos 1:1-2.
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
Jesucristo esta también sobre todos los ángeles en el libro de Hebreos nos da una visión al respecto. (Hebreos 1:4-14)
hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.
Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
Mi Hijo eres tú,
Yo te he engendrado hoy,
y otra vez:
Yo seré a él Padre,
Y él me será a mí hijo?
Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice:
Adórenle todos los ángeles de Dios.
Ciertamente de los ángeles dice:
El que hace a sus ángeles espíritus,
Y a sus ministros llama de fuego.
Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo;
Cetro de equidad es el cetro de tu reino.
Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.
Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos.
Ellos perecerán, mas tú permaneces;
Y todos ellos se envejecerán como una vestidura, Y como un vestido los envolverás, y serán mudados;
Pero tú eres el mismo,
Y tus años no acabarán.
Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
Siéntate a mi diestra,
Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?
¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?
Jesucristo esta también sobre todo el Universo.
de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.(Rom 9:5)
sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; (Efesios 1:21)
El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,(Colosenses 1:15-19)
Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. (1 Corintios 15:25)
... el que es de la tierra, es terrenal.
el que es terrenal solamente puede gozar de la naturaleza humana, todos los profetas y demás hombres nacieron de la misma forma, Jesús tenía una naturaleza superior al hombre natural, y fue exaltado sobre todos. La naturaleza del hombre natural es corrupta, va al polvo, es pecaminosa, pero la naturaleza de Jesús es celestial, es incorruptible, no puede ver corrupción.
... y cosas terrenales habla,
Las enseñanzas de los terrenales es inferior a las enseñanzas del que viene d e los cielos. Los que terrenales cosas terrenales hablan, cosas que pasaran cosas que no tienen autoridad, poder o transcendencia pero el que es del cielo habla cosas eternas y con valor cargadas de sabiduria y poder.
(Joh 3:32) Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio.
Jesucristo testificó de lo que vio y oyó, pero nadie en su momento entendió su propósito, Judas lo entregó, Pedró lo negó y sus discipulos lo abandonarón, sus amigos no creyeron en el y fue condenado sin ser culpable. Nadie recibió su testimonio de las cosas de arriba.
El que recibe su testimonio, éste atestigua que Dios es veraz
Si recibes su testimonio entonces tienes vida eterna, cree hoy en Cristo Jesus y recibe lo que el testifica acerca de ti, en su palabra. Lee la Palabra y descubre las cosas que el dice acerca de tu vida cuando te acercas a El.
miércoles, 13 de enero de 2010
La Humildad De Juan El Bautista
Juan 3:22-32
3:22 Después de esto Jesús fue con sus discípulos a la región de Judea. Allí pasó algún tiempo con ellos, y bautizaba.
3:23 También Juan estaba bautizando en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua. Así que la gente iba para ser bautizada.
3:24 (Esto sucedió antes de que encarcelaran a Juan.)
3:25 Se entabló entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío* en torno a los ritos de purificación.
3:26 Aquéllos fueron a ver a Juan y le dijeron: --Rabí, fíjate, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, y de quien tú diste testimonio, ahora está bautizando, y todos acuden a él.
3:27 --Nadie puede recibir nada a menos que Dios se lo conceda --les respondió Juan--.
3:28 Ustedes me son testigos de que dije: 'Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de él.'
3:29 El que tiene a la novia es el novio. Pero el amigo del novio, que está a su lado y lo escucha, se llena de alegría cuando oye la voz del novio. Ésa es la alegría que me inunda.
3:30 A él le toca crecer, y a mí menguar.
3:31 "El que viene de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, es terrenal y de lo terrenal habla. El que viene del cielo está por encima de todos
3:32 y da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie recibe su testimonio.
Jesús viajó al este de Jerusalén al río Jordán y continuó enseñando y bautizando, "aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos" (Juan 4:2). Esta parte del ministerio de Jesús fue similar al ministerio de Juan el Bautista. Y puesto que Jesús atraía gente en un área cercana a Juan y Sus seguidores, una preocupación surgió de algunos de los discípulos de Juan, "El esta bautizando y todos están viniendo a El."
Note que la preocupación no viene de Juan sino de aquellos cercanos a el. Juan demostraría su entendimiento de un verdadero servicio a Dios, pero aquellos mas cercanos a el no compartían este mismo entendimiento. Esto también le sucedería a Moisés cuando otros en el campo estaban profetizando y Josué dijo, "Señor mío Moisés, impídelos." (Números 11:28). Los discípulos de Juan, como con Josué, se sintieron amenazados que alguien mas estaba haciendo el trabajo que ellos creían que estaba reservado para el que ellos seguían. Si alguien más podría hacer el trabajo, el estatus de su líder podía comenzar a decaer - lo cual podría hacer decaer sus propias posiciones, su propio valor y auto estima.
La respuesta de Juan nos enseña lo que significa servir con humildad - esa cualidad que es fácil de enseñar, agradable de escuchar, pero casi imposible de vivir. Pero, consideremos primero como podría esto aplicar ahora. Como líder de ministerio, ¿como respondemos cuando otro ministerio se muda a nuestro vecindario? ¿Como respondemos si la popularidad de nuestro líder comienza a decaer? ¿Que tal cuando alguien demuestra que puede hacer lo que nosotros hacemos en una forma mas efectiva? Podría ser una dolorosa lección, pero es esencial que aprendamos la apropiada respuesta de nuestro corazón. Debemos vivir y servir de tal manera, que sin importar como otros protesten, podamos verdaderamente decir: En TODAS las cosas, a Dios sea la gloria!
Profundizando en el Pasaje:
Después de esto Jesús fue con sus discípulos a la región de Judea. Allí pasó algún tiempo con ellos, y bautizaba.Juan 3:22
También Juan estaba bautizando en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua. Así que la gente iba para ser bautizada.Juan 3:23
Juan el Bautista bautizó en dos lugares: en Bethania al otro lado del Jordán, y en Enón. Enón significa “fuente”. Existen varias referencias históricas que nos indican que el lugar estaba situado a 12 kilómetros al sur de Beisán y en aquel lugar había una “fuente de agua pura y bonísima, que formaba una especie de lago”.
Juan bautizaba en ese lugar porque necesitaba suficiente agua como para sumergir completamente el cuerpo de los que bautizaba. Porque el significado de la palabra bautismo es inmersión. Bautizar, por lo tanto es sumergir. Y para sumergir a una persona en el agua se necesita abundante agua. Si el bautismo hubiese sido de otra forma, Juan no hubiese tenido necesidad de buscar un lugar con “muchas aguas”.
Se entabló entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío* en torno a los ritos de purificación.Juan 3:25.
Los judíos discutieron con los discípulos de Juan acerca de la purificación, que tenía que ver con el bautismo. Ellos discutían sobre este tema, porque en aquel tiempo los judíos solían bautizarse muchas veces. Por ejemplo, los Esenios o la llamada “secta del Qumrán” tenían la costumbre de sumergirse muchas veces para purificarse. También, aquellos que tenían intención de casarse, hacían que sus novias se sometieran a lavatorios y lustraciones (purificación por medio de ritos) para lograr, después de casadas, la concepción y el nacimiento de los niños. Además, todos ellos se bautizaban muchas veces para purificarse en el transcurso de cada año. Pero Juan predicaba algo diferente. Era un solo bautismo y era también más que un rito. Debía estar acompañado con un cambio de conducta y de vida.
Aquéllos fueron a ver a Juan y le dijeron: --Rabí, fíjate, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, y de quien tú diste testimonio, ahora está bautizando, y todos acuden a él.Juan 3:26
--Nadie puede recibir nada a menos que Dios se lo conceda --les respondió Juan--.Juan 3:27
¿Qué preocupaba a los discipulos de Juan el Bautista?
A los discípulos de Juan les preocupaba el hecho que Jesús estaba teniendo más éxito. Las multitudes comenzaron a seguir a otro “Rabí” o Maestro, y Juan, a medida que pasaba el tiempo tenía menos y menos seguidores. Su público comenzó a disminuir y por lo tanto, también el número de bautismos. Si esa situación continuaba, sus discípulos pensaron que su misión fracasaría. Para peor, algunos de los propios discípulos de Juan se habían pasado al bando de Jesús, uno de ellos fue Andrés, el hermano de Simón Pedro, quien lo buscó y lo presentó a Jesús. Esta misma preocupación puede brotar en los líderes y pastores si comienzan a notar que sus miembros dejan de asistir porque encontraron un líder o un pastor que llena mejor sus expectativas.
Juan el Bautista podría haberse enojado porque Jesús le estaba “robando las ovejas” o podría también prohibir a sus discípulos a juntarse con los discípulos de Jesús. Sin embargo, en lugar de actuar como un niño inmaduro, Juan dijo “No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo” y con esta frase reconoció que Dios, y solo Dios permitió tal cosa. Recibir del cielo es lo mismo que decir “recibir de Dios”. Todo lo que tenemos viene de Dios: (1) La vida (2) el mundo donde habitamos (3) la ciencia, la sabiduría, la inteligencia vienen de Dios (4) la salud (5) los recursos materiales (6) los dones del Espíritu (7) la fama, el reconocimiento de los demás (8) los discípulos y los miembros de nuestro grupo o de la iglesia son dones de Dios. Y a esto último Juan se refería. Es decir, que si él bautizaba más y todos lo seguían, era simplemente porque Dios le había dado esto. Si hay un grupo que crece más, es porque ese crecimiento lo recibieron del cielo, lo mismo se puede decir de una iglesia que está creciendo más que otra. Si aceptamos esto, tendremos una vida cristiana mucho más feliz y sin tantas tensiones.
Ustedes me son testigos de que dije: 'Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de él.'
El que tiene a la novia es el novio. Pero el amigo del novio, que está a su lado y lo escucha, se llena de alegría cuando oye la voz del novio. Ésa es la alegría que me inunda.
A él le toca crecer, y a mí menguar.Juan 3:28-30.
La esposa representa aquí a la Iglesia y el esposo representa a Cristo. (compare con Efesios 5:21-32) y en 2 Corintios 11:2 Pablo dice “Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo”. Juan se consideró un “amigo del esposo”, es decir, aquel que en aquel tiempo se encargaba de los preparativos de la boda: el que hacía las invitaciones, organizaba la fiesta, presidía la ceremonia de casamiento. Juan por lo tanto se sentía feliz porque había cumplido con su misión de “preparar el camino del Señor”.
"El que tiene a la novia es el novio. Pero el amigo del novio, que está a su lado y lo escucha, se llena de alegría cuando oye la voz del novio. Ésa es la alegría que me inunda." Con esta frase Juan estaba diciendo que estaba llegando la hora que él debía ponerse a un costado y dejar de Jesús cumpliera su misión. No debía competir con él para lograr un mayor número de bautismos, sino dejar que Jesús ocupe su lugar y que supere su ministerio. Podemos aplicar esta frase para nosotros mismos, (1) Primero, para que Cristo crezca y sea cada vez más aplaudido, a medida que nosotros mismos disminuyamos en importancia (2) Segundo, para que dejemos de gobernar nuestra vida, dejando todo el gobierno en las manos del Señor y decir como Pablo “no vivo ya yo, mas Cristo vive en mi.” Y (3) Tercero, que aprendamos a reconocer, a honrar y apoyar a los que Dios les ha dado autoridad, de la misma manera como lo hizo Juan el Bautista.
Para Reflexionar:
Si te sientes herido porque te han abandonado, recuerda la actitud que tuvo Juan el Bautista cuando le ocurrió lo mismo y reconoció que nadie puede recibir nada si no le fuere dado de parte de Dios. Así que solo Dios puede cambiar esta situación. No te preocupes por esto, preocúpate en agradar a Dios y en hacer su voluntad. Pregúntale en qué te equivocaste, pídele que te enseñe a ser un mejor líder y abre tu corazón para que esté dispuesto a cambiar lo que hay que cambiar.
No mires hacia atrás, olvida el pasado y dedícate a ganar para Cristo al mayor número que puedas. No esperes convocar a los antiguos miembros de la iglesia, dedícate con entusiasmo a los nuevos, a los que recién están comenzando, a los inconversos. Pide al Señor que te dé una mente creativa, que te muestre cómo puedes ganar a un mayor número, cómo puedes hacer crecer a tu grupo y multiplicarlo varias veces durante este año. Ejercita tu fe, en este año, aprovechando las cosas que parecen adversas. Dios te Bendiga Ricamente.
3:22 Después de esto Jesús fue con sus discípulos a la región de Judea. Allí pasó algún tiempo con ellos, y bautizaba.
3:23 También Juan estaba bautizando en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua. Así que la gente iba para ser bautizada.
3:24 (Esto sucedió antes de que encarcelaran a Juan.)
3:25 Se entabló entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío* en torno a los ritos de purificación.
3:26 Aquéllos fueron a ver a Juan y le dijeron: --Rabí, fíjate, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, y de quien tú diste testimonio, ahora está bautizando, y todos acuden a él.
3:27 --Nadie puede recibir nada a menos que Dios se lo conceda --les respondió Juan--.
3:28 Ustedes me son testigos de que dije: 'Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de él.'
3:29 El que tiene a la novia es el novio. Pero el amigo del novio, que está a su lado y lo escucha, se llena de alegría cuando oye la voz del novio. Ésa es la alegría que me inunda.
3:30 A él le toca crecer, y a mí menguar.
3:31 "El que viene de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, es terrenal y de lo terrenal habla. El que viene del cielo está por encima de todos
3:32 y da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie recibe su testimonio.
Jesús viajó al este de Jerusalén al río Jordán y continuó enseñando y bautizando, "aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos" (Juan 4:2). Esta parte del ministerio de Jesús fue similar al ministerio de Juan el Bautista. Y puesto que Jesús atraía gente en un área cercana a Juan y Sus seguidores, una preocupación surgió de algunos de los discípulos de Juan, "El esta bautizando y todos están viniendo a El."
Note que la preocupación no viene de Juan sino de aquellos cercanos a el. Juan demostraría su entendimiento de un verdadero servicio a Dios, pero aquellos mas cercanos a el no compartían este mismo entendimiento. Esto también le sucedería a Moisés cuando otros en el campo estaban profetizando y Josué dijo, "Señor mío Moisés, impídelos." (Números 11:28). Los discípulos de Juan, como con Josué, se sintieron amenazados que alguien mas estaba haciendo el trabajo que ellos creían que estaba reservado para el que ellos seguían. Si alguien más podría hacer el trabajo, el estatus de su líder podía comenzar a decaer - lo cual podría hacer decaer sus propias posiciones, su propio valor y auto estima.
La respuesta de Juan nos enseña lo que significa servir con humildad - esa cualidad que es fácil de enseñar, agradable de escuchar, pero casi imposible de vivir. Pero, consideremos primero como podría esto aplicar ahora. Como líder de ministerio, ¿como respondemos cuando otro ministerio se muda a nuestro vecindario? ¿Como respondemos si la popularidad de nuestro líder comienza a decaer? ¿Que tal cuando alguien demuestra que puede hacer lo que nosotros hacemos en una forma mas efectiva? Podría ser una dolorosa lección, pero es esencial que aprendamos la apropiada respuesta de nuestro corazón. Debemos vivir y servir de tal manera, que sin importar como otros protesten, podamos verdaderamente decir: En TODAS las cosas, a Dios sea la gloria!
Profundizando en el Pasaje:
Después de esto Jesús fue con sus discípulos a la región de Judea. Allí pasó algún tiempo con ellos, y bautizaba.Juan 3:22
También Juan estaba bautizando en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua. Así que la gente iba para ser bautizada.Juan 3:23
Juan el Bautista bautizó en dos lugares: en Bethania al otro lado del Jordán, y en Enón. Enón significa “fuente”. Existen varias referencias históricas que nos indican que el lugar estaba situado a 12 kilómetros al sur de Beisán y en aquel lugar había una “fuente de agua pura y bonísima, que formaba una especie de lago”.
Juan bautizaba en ese lugar porque necesitaba suficiente agua como para sumergir completamente el cuerpo de los que bautizaba. Porque el significado de la palabra bautismo es inmersión. Bautizar, por lo tanto es sumergir. Y para sumergir a una persona en el agua se necesita abundante agua. Si el bautismo hubiese sido de otra forma, Juan no hubiese tenido necesidad de buscar un lugar con “muchas aguas”.
Se entabló entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío* en torno a los ritos de purificación.Juan 3:25.
Los judíos discutieron con los discípulos de Juan acerca de la purificación, que tenía que ver con el bautismo. Ellos discutían sobre este tema, porque en aquel tiempo los judíos solían bautizarse muchas veces. Por ejemplo, los Esenios o la llamada “secta del Qumrán” tenían la costumbre de sumergirse muchas veces para purificarse. También, aquellos que tenían intención de casarse, hacían que sus novias se sometieran a lavatorios y lustraciones (purificación por medio de ritos) para lograr, después de casadas, la concepción y el nacimiento de los niños. Además, todos ellos se bautizaban muchas veces para purificarse en el transcurso de cada año. Pero Juan predicaba algo diferente. Era un solo bautismo y era también más que un rito. Debía estar acompañado con un cambio de conducta y de vida.
Aquéllos fueron a ver a Juan y le dijeron: --Rabí, fíjate, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, y de quien tú diste testimonio, ahora está bautizando, y todos acuden a él.Juan 3:26
--Nadie puede recibir nada a menos que Dios se lo conceda --les respondió Juan--.Juan 3:27
¿Qué preocupaba a los discipulos de Juan el Bautista?
A los discípulos de Juan les preocupaba el hecho que Jesús estaba teniendo más éxito. Las multitudes comenzaron a seguir a otro “Rabí” o Maestro, y Juan, a medida que pasaba el tiempo tenía menos y menos seguidores. Su público comenzó a disminuir y por lo tanto, también el número de bautismos. Si esa situación continuaba, sus discípulos pensaron que su misión fracasaría. Para peor, algunos de los propios discípulos de Juan se habían pasado al bando de Jesús, uno de ellos fue Andrés, el hermano de Simón Pedro, quien lo buscó y lo presentó a Jesús. Esta misma preocupación puede brotar en los líderes y pastores si comienzan a notar que sus miembros dejan de asistir porque encontraron un líder o un pastor que llena mejor sus expectativas.
Juan el Bautista podría haberse enojado porque Jesús le estaba “robando las ovejas” o podría también prohibir a sus discípulos a juntarse con los discípulos de Jesús. Sin embargo, en lugar de actuar como un niño inmaduro, Juan dijo “No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo” y con esta frase reconoció que Dios, y solo Dios permitió tal cosa. Recibir del cielo es lo mismo que decir “recibir de Dios”. Todo lo que tenemos viene de Dios: (1) La vida (2) el mundo donde habitamos (3) la ciencia, la sabiduría, la inteligencia vienen de Dios (4) la salud (5) los recursos materiales (6) los dones del Espíritu (7) la fama, el reconocimiento de los demás (8) los discípulos y los miembros de nuestro grupo o de la iglesia son dones de Dios. Y a esto último Juan se refería. Es decir, que si él bautizaba más y todos lo seguían, era simplemente porque Dios le había dado esto. Si hay un grupo que crece más, es porque ese crecimiento lo recibieron del cielo, lo mismo se puede decir de una iglesia que está creciendo más que otra. Si aceptamos esto, tendremos una vida cristiana mucho más feliz y sin tantas tensiones.
Ustedes me son testigos de que dije: 'Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de él.'
El que tiene a la novia es el novio. Pero el amigo del novio, que está a su lado y lo escucha, se llena de alegría cuando oye la voz del novio. Ésa es la alegría que me inunda.
A él le toca crecer, y a mí menguar.Juan 3:28-30.
La esposa representa aquí a la Iglesia y el esposo representa a Cristo. (compare con Efesios 5:21-32) y en 2 Corintios 11:2 Pablo dice “Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo”. Juan se consideró un “amigo del esposo”, es decir, aquel que en aquel tiempo se encargaba de los preparativos de la boda: el que hacía las invitaciones, organizaba la fiesta, presidía la ceremonia de casamiento. Juan por lo tanto se sentía feliz porque había cumplido con su misión de “preparar el camino del Señor”.
"El que tiene a la novia es el novio. Pero el amigo del novio, que está a su lado y lo escucha, se llena de alegría cuando oye la voz del novio. Ésa es la alegría que me inunda." Con esta frase Juan estaba diciendo que estaba llegando la hora que él debía ponerse a un costado y dejar de Jesús cumpliera su misión. No debía competir con él para lograr un mayor número de bautismos, sino dejar que Jesús ocupe su lugar y que supere su ministerio. Podemos aplicar esta frase para nosotros mismos, (1) Primero, para que Cristo crezca y sea cada vez más aplaudido, a medida que nosotros mismos disminuyamos en importancia (2) Segundo, para que dejemos de gobernar nuestra vida, dejando todo el gobierno en las manos del Señor y decir como Pablo “no vivo ya yo, mas Cristo vive en mi.” Y (3) Tercero, que aprendamos a reconocer, a honrar y apoyar a los que Dios les ha dado autoridad, de la misma manera como lo hizo Juan el Bautista.
Para Reflexionar:
Si te sientes herido porque te han abandonado, recuerda la actitud que tuvo Juan el Bautista cuando le ocurrió lo mismo y reconoció que nadie puede recibir nada si no le fuere dado de parte de Dios. Así que solo Dios puede cambiar esta situación. No te preocupes por esto, preocúpate en agradar a Dios y en hacer su voluntad. Pregúntale en qué te equivocaste, pídele que te enseñe a ser un mejor líder y abre tu corazón para que esté dispuesto a cambiar lo que hay que cambiar.
No mires hacia atrás, olvida el pasado y dedícate a ganar para Cristo al mayor número que puedas. No esperes convocar a los antiguos miembros de la iglesia, dedícate con entusiasmo a los nuevos, a los que recién están comenzando, a los inconversos. Pide al Señor que te dé una mente creativa, que te muestre cómo puedes ganar a un mayor número, cómo puedes hacer crecer a tu grupo y multiplicarlo varias veces durante este año. Ejercita tu fe, en este año, aprovechando las cosas que parecen adversas. Dios te Bendiga Ricamente.
martes, 12 de enero de 2010
¿Por que Dios amó tanto al mundo?
Juan 3:9-21
9. Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
10. Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?
11. De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
12. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
¿Cómo puede hacerse esto? Respondió Nicodemo, La Pregunta de Nicodemo era, ¿Como Puedo yo nacer de nuevo? Jesucristo le dijo ¿Tú, que eres el maestro de Israel, no sabes estas cosas?.
En la religión no se encuentra la respuestas a las cosas espirituales, las cosas espirituales. Nicodemo era un estudioso de la Palabra, había dedicado toda su vida a las escrituras, las costumbres leyes y reglamentos de la religión judía, sin embargo no sabía nada acerca de las cosas espirituales.
Las cosas espirituales tienen que discernirse espiritualmente, por gente espiritual y gente que de verdad haya ncido en el Reino de los cielos.
Jesucristo siguió hablando con Nicodemo diciendo: Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos, y somos testigos de lo que hemos visto; pero ustedes no creen lo que les decimos.
Ahora Jesucristo también habla por otros, Nicodemo hablo por otros al decir "sabemos" Jesucristo ahora dice "Nosotros", quienes eran esos nosotros a quienes se refería Jesucristo, eran los profetas, hombres de Dios, que habían visto el reino desde lejos y aquellos que estaban viendo al andar junto a él las maravillas de Dios. También hablab en nombre del Padre y del Espiritu Santo que le acompañaban en todo momento y de quien dependía. Al Hablar de Nosotros también nos incluía a ti y a mi que en un futuro estaríamos, como en efecto estamos hoy compartiendo este mensaje de salvación, que solo aquellos que nacen de nuevo pueden enetender.
que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
Hablamos: Los testigos de Cristo hablan de sus maravillas y milagros, de sus enseñanzas y de su amor y de su grandeza.
Hemos visto: Un hijo de Dios ve el nuevonacimiento en su vida, los milagros, la renovación y restauración de su vida.
Testificamos: Un hijo de Dios no puede quedarse callado ante tanto amor y bondad, Su corazón esta agradecido y lleno de gozo y dicha.
Nosotros somos el testimonio de Dios. Dios hablará a través de nuestras vidas y labios.
"Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo."
Jesucristo mismo descendio del cielo, pero a la misma vez vivia en la presencia de Dios en el mismo cielo, el dejar su trono no le impidió vivir en el Reino de los cielo, por eso declaraba a todo lugar donde él iba, el Reino de los cielos esta entre vosotros. Lo mismo podemos verlo ahora en nuestras vidas, la Palbra nos dice que con Cristo estamos juntamente sentados en lugares celestiales, aunque estemos en este mundo lleno de cosas que nos agobian y nos oprimen, pero si estamos viviendo en la misma presencia de Cristo jesús entonces estamos sentados juntamente con Cristo al lado del Padre.
Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, (14)
Era necesario que Jesucristo fuera levantado para que todos elevaramos nuestros ojos ala cruz en busca de la sanidad de nuestras almas y en busca de la salvación. Todo aquel que esta herdio en su alma, herido en su espíritu puede mirar al cielo y si tiene fe podrá ver la espranza de gloria que es Jesucristo, podrá sentir su presencia y podrá sentir su paz. El nos espera en la cruz para que creamos en el. para que le amemmos, para que le sigamos, es desde la cruz que podemos llegar al padre, es a través de su sacrificio que tenemos acceso a la vida eterna. No hay otro camino diseñado por Dios el único camino es su hijo amado. Todo aquel que acepte este sacrificio es salvo, por que ha aceptado el sacrificio del Hijo de Dios, todo aquel que lo rechaze será condenado, porque ha rechazado el sacrificio que Dios ha otorgado con mucho amor pero también con mucho dolor ese sacrificio fue su hijo amado Jesucristo.
Aceptemos hoy el sacrificio de Jesucristo, creamos en él. no le desechemos y sigamosle muy cerca. ACeptalo en tu vida como el salvador de tu eternidad. Dios te Bendiga grandemente.
9. Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
10. Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?
11. De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
12. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
¿Cómo puede hacerse esto? Respondió Nicodemo, La Pregunta de Nicodemo era, ¿Como Puedo yo nacer de nuevo? Jesucristo le dijo ¿Tú, que eres el maestro de Israel, no sabes estas cosas?.
En la religión no se encuentra la respuestas a las cosas espirituales, las cosas espirituales. Nicodemo era un estudioso de la Palabra, había dedicado toda su vida a las escrituras, las costumbres leyes y reglamentos de la religión judía, sin embargo no sabía nada acerca de las cosas espirituales.
Las cosas espirituales tienen que discernirse espiritualmente, por gente espiritual y gente que de verdad haya ncido en el Reino de los cielos.
Jesucristo siguió hablando con Nicodemo diciendo: Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos, y somos testigos de lo que hemos visto; pero ustedes no creen lo que les decimos.
Ahora Jesucristo también habla por otros, Nicodemo hablo por otros al decir "sabemos" Jesucristo ahora dice "Nosotros", quienes eran esos nosotros a quienes se refería Jesucristo, eran los profetas, hombres de Dios, que habían visto el reino desde lejos y aquellos que estaban viendo al andar junto a él las maravillas de Dios. También hablab en nombre del Padre y del Espiritu Santo que le acompañaban en todo momento y de quien dependía. Al Hablar de Nosotros también nos incluía a ti y a mi que en un futuro estaríamos, como en efecto estamos hoy compartiendo este mensaje de salvación, que solo aquellos que nacen de nuevo pueden enetender.
que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
Hablamos: Los testigos de Cristo hablan de sus maravillas y milagros, de sus enseñanzas y de su amor y de su grandeza.
Hemos visto: Un hijo de Dios ve el nuevonacimiento en su vida, los milagros, la renovación y restauración de su vida.
Testificamos: Un hijo de Dios no puede quedarse callado ante tanto amor y bondad, Su corazón esta agradecido y lleno de gozo y dicha.
Nosotros somos el testimonio de Dios. Dios hablará a través de nuestras vidas y labios.
"Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo."
Jesucristo mismo descendio del cielo, pero a la misma vez vivia en la presencia de Dios en el mismo cielo, el dejar su trono no le impidió vivir en el Reino de los cielo, por eso declaraba a todo lugar donde él iba, el Reino de los cielos esta entre vosotros. Lo mismo podemos verlo ahora en nuestras vidas, la Palbra nos dice que con Cristo estamos juntamente sentados en lugares celestiales, aunque estemos en este mundo lleno de cosas que nos agobian y nos oprimen, pero si estamos viviendo en la misma presencia de Cristo jesús entonces estamos sentados juntamente con Cristo al lado del Padre.
Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, (14)
Era necesario que Jesucristo fuera levantado para que todos elevaramos nuestros ojos ala cruz en busca de la sanidad de nuestras almas y en busca de la salvación. Todo aquel que esta herdio en su alma, herido en su espíritu puede mirar al cielo y si tiene fe podrá ver la espranza de gloria que es Jesucristo, podrá sentir su presencia y podrá sentir su paz. El nos espera en la cruz para que creamos en el. para que le amemmos, para que le sigamos, es desde la cruz que podemos llegar al padre, es a través de su sacrificio que tenemos acceso a la vida eterna. No hay otro camino diseñado por Dios el único camino es su hijo amado. Todo aquel que acepte este sacrificio es salvo, por que ha aceptado el sacrificio del Hijo de Dios, todo aquel que lo rechaze será condenado, porque ha rechazado el sacrificio que Dios ha otorgado con mucho amor pero también con mucho dolor ese sacrificio fue su hijo amado Jesucristo.
Aceptemos hoy el sacrificio de Jesucristo, creamos en él. no le desechemos y sigamosle muy cerca. ACeptalo en tu vida como el salvador de tu eternidad. Dios te Bendiga grandemente.
lunes, 11 de enero de 2010
El Nuevo Nacimiento
Juan 3:1-8.
1. Había entre los fariseos un dirigente de los judíos llamado Nicodemo.
2. Éste fue de noche a visitar a Jesús. --Rabí --le dijo--, sabemos que eres un maestro que ha venido de parte de Dios, porque nadie podría hacer las señales que tú haces si Dios no estuviera con él.
3. --De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo* no puede ver el reino de Dios --dijo Jesús.
4. --¿Cómo puede uno nacer de nuevo siendo ya viejo? --preguntó Nicodemo--. ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer?
5. Yo te aseguro que quien no nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios --respondió Jesús--.
6. Lo que nace del cuerpo es cuerpo; lo que nace del Espíritu es espíritu.
7. No te sorprendas de que te haya dicho: 'Tienen que nacer de nuevo.'
8. El viento sopla por donde quiere, y lo oyes silbar, aunque ignoras de dónde viene y a dónde va. Lo mismo pasa con todo el que nace del Espíritu.
¿Por qué Nicodemo llamó a Jesús “Rabí”? ¿qué significa esta palabra?
¿A qué conclusión llegaron algunos fariseos, entre ellos Nicodemo, acerca de Jesucristo? ¿por qué? ¿Es suficiente el conocimiento de la verdad para ver el reino de Dios?
Rabí o Rabboni, son términos hebreos empleados en el Nuevo Testamento. La palabra Rabí viene del adjetivo rab que significa “maestro” y a su vez del verbo rabab, que significa “ser grande”. Este nombre se daba a las personas que se les respetaba mucho, principalmente lo utilizaban los discípulos cuando se acercaban a sus maestros. Actualmente los judíos llaman “Rabino” a sus pastores, que son también sus abogados y jueces en la comunidad. Por lo tanto, cuando Nicodemo se acercó a Jesús llamándolo Rabí, su actitud nos indica mucho respeto y admiración.
Nicodemo estaba representando a un grupo que pensaba como él, porque comienzó hablando en plural “Rabí, sabemos que has venido de Dios...” Era un judío muy religioso que llegó a la conclusión, juntamente con otros, que Jesús era un enviado de Dios por las evidencias o señales que hacía, y no solo eso, sino que nadie puede hacer ese tipo de señales a menos que Dios esté con el. Por lo tanto, Nicodemo y su grupo sabían claramente dos cosas: (1) Primero: que Jesús fue enviado por Dios y (2) que Dios estaba con él confirmando su palabra por medio de los milagros y sanidades. Con este convencimiento uno podría pensar que es suficiente, que si una persona conoce la verdad, ya es salva. Pero esto no conformó a Jesús ni lo conforma ahora. No basta saber que la Biblia es la Palabra de Dios, ni basta saber que Dios existe y que envió a su único Hijo al mundo, ni basta estar convencido que en la iglesia está Dios. Por eso Jesús le corrigió diciendo “De cierto, de cierto te digo el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios.”
¿Qué entendió Nicodemo cuando Jesús le habló acerca de nacer de nuevo?
Nicodemo no entendió lo que Jesús le había dicho e inmediatamente razonó que lo que decía Jesús era algo imposible de realizar “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?” Con esto nos está indicando que él pensaba solamente de manera muy concreta, práctica y limitada al mundo material y visible. Por este camino llegó a la conclusión que Jesús era enviado por Dios simplemente porque vio las señales que hacía. Necesitaba ver para creer. Cuando Jesús le sacó de su esquema de razonamiento, quedó completamente anulado y no pudo entender a qué se refería.
¿Qué significa nacer de agua y del Espíritu?
La figura del agua para la purificación y del Espíritu para una trasformación estaba escrita en el Antiguo Testamento, y con seguridad Nicodemo muchas veces leyó y escuchó esta profecía de Ezequiel 36:25-27 “Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias, y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.” Jesús habló de dos elementos que son fundamentales para el nuevo nacimiento: (1) Primero, la purificación representada por el agua. Sin el perdón de pecados uno no puede hacer de nuevo y (2) Segundo, el Espíritu de Dios, que nos hace cumplir los mandamientos de Dios. Sin el Espíritu nadie podría nacer de nuevo. Por eso Jesús resumió estas dos condiciones diciendo “el que no naciere del agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de los cielos”
¿Cómo explicaríamos el nuevo nacimiento?
Podríamos decir que el nuevo nacimiento es: (1) Una segunda oportunidad, es decir, comenzar de nuevo la vida. (2) Es el comienzo de una vida que será eterna (3) Es nacer dentro de una nueva familia: la familia de Dios (4) Es comenzar a vivir en otra dimensión.
Nicodemo interpreta a Jesús literalmente. Pero Jesús se clarifica al decir que el nuevo nacimiento no es un segundo nacimiento, pero más bien un nacimiento espiritual (leer vs.5,6). El nacer físicamente (“nacido de agua” como el líquido amniótico) sólo nos hace vivos para el mundo físico. Ningún ancestro, ninguna cantidad de devoción religiosa puede causar esto. Se necesita que el Espíritu de Dios conciba su vida en nosotros para que estemos en contacto directo con El.
Por lo tanto la primera cosa que aprendemos acerca del nuevo nacimiento es que es la manera por la cual el Espíritu de Dios nos hace sensibles a su liderazgo de amor.
1. Había entre los fariseos un dirigente de los judíos llamado Nicodemo.
2. Éste fue de noche a visitar a Jesús. --Rabí --le dijo--, sabemos que eres un maestro que ha venido de parte de Dios, porque nadie podría hacer las señales que tú haces si Dios no estuviera con él.
3. --De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo* no puede ver el reino de Dios --dijo Jesús.
4. --¿Cómo puede uno nacer de nuevo siendo ya viejo? --preguntó Nicodemo--. ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer?
5. Yo te aseguro que quien no nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios --respondió Jesús--.
6. Lo que nace del cuerpo es cuerpo; lo que nace del Espíritu es espíritu.
7. No te sorprendas de que te haya dicho: 'Tienen que nacer de nuevo.'
8. El viento sopla por donde quiere, y lo oyes silbar, aunque ignoras de dónde viene y a dónde va. Lo mismo pasa con todo el que nace del Espíritu.
¿Por qué Nicodemo llamó a Jesús “Rabí”? ¿qué significa esta palabra?
¿A qué conclusión llegaron algunos fariseos, entre ellos Nicodemo, acerca de Jesucristo? ¿por qué? ¿Es suficiente el conocimiento de la verdad para ver el reino de Dios?
Rabí o Rabboni, son términos hebreos empleados en el Nuevo Testamento. La palabra Rabí viene del adjetivo rab que significa “maestro” y a su vez del verbo rabab, que significa “ser grande”. Este nombre se daba a las personas que se les respetaba mucho, principalmente lo utilizaban los discípulos cuando se acercaban a sus maestros. Actualmente los judíos llaman “Rabino” a sus pastores, que son también sus abogados y jueces en la comunidad. Por lo tanto, cuando Nicodemo se acercó a Jesús llamándolo Rabí, su actitud nos indica mucho respeto y admiración.
Nicodemo estaba representando a un grupo que pensaba como él, porque comienzó hablando en plural “Rabí, sabemos que has venido de Dios...” Era un judío muy religioso que llegó a la conclusión, juntamente con otros, que Jesús era un enviado de Dios por las evidencias o señales que hacía, y no solo eso, sino que nadie puede hacer ese tipo de señales a menos que Dios esté con el. Por lo tanto, Nicodemo y su grupo sabían claramente dos cosas: (1) Primero: que Jesús fue enviado por Dios y (2) que Dios estaba con él confirmando su palabra por medio de los milagros y sanidades. Con este convencimiento uno podría pensar que es suficiente, que si una persona conoce la verdad, ya es salva. Pero esto no conformó a Jesús ni lo conforma ahora. No basta saber que la Biblia es la Palabra de Dios, ni basta saber que Dios existe y que envió a su único Hijo al mundo, ni basta estar convencido que en la iglesia está Dios. Por eso Jesús le corrigió diciendo “De cierto, de cierto te digo el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios.”
¿Qué entendió Nicodemo cuando Jesús le habló acerca de nacer de nuevo?
Nicodemo no entendió lo que Jesús le había dicho e inmediatamente razonó que lo que decía Jesús era algo imposible de realizar “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?” Con esto nos está indicando que él pensaba solamente de manera muy concreta, práctica y limitada al mundo material y visible. Por este camino llegó a la conclusión que Jesús era enviado por Dios simplemente porque vio las señales que hacía. Necesitaba ver para creer. Cuando Jesús le sacó de su esquema de razonamiento, quedó completamente anulado y no pudo entender a qué se refería.
¿Qué significa nacer de agua y del Espíritu?
La figura del agua para la purificación y del Espíritu para una trasformación estaba escrita en el Antiguo Testamento, y con seguridad Nicodemo muchas veces leyó y escuchó esta profecía de Ezequiel 36:25-27 “Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias, y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.” Jesús habló de dos elementos que son fundamentales para el nuevo nacimiento: (1) Primero, la purificación representada por el agua. Sin el perdón de pecados uno no puede hacer de nuevo y (2) Segundo, el Espíritu de Dios, que nos hace cumplir los mandamientos de Dios. Sin el Espíritu nadie podría nacer de nuevo. Por eso Jesús resumió estas dos condiciones diciendo “el que no naciere del agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de los cielos”
¿Cómo explicaríamos el nuevo nacimiento?
Podríamos decir que el nuevo nacimiento es: (1) Una segunda oportunidad, es decir, comenzar de nuevo la vida. (2) Es el comienzo de una vida que será eterna (3) Es nacer dentro de una nueva familia: la familia de Dios (4) Es comenzar a vivir en otra dimensión.
Nicodemo interpreta a Jesús literalmente. Pero Jesús se clarifica al decir que el nuevo nacimiento no es un segundo nacimiento, pero más bien un nacimiento espiritual (leer vs.5,6). El nacer físicamente (“nacido de agua” como el líquido amniótico) sólo nos hace vivos para el mundo físico. Ningún ancestro, ninguna cantidad de devoción religiosa puede causar esto. Se necesita que el Espíritu de Dios conciba su vida en nosotros para que estemos en contacto directo con El.
Por lo tanto la primera cosa que aprendemos acerca del nuevo nacimiento es que es la manera por la cual el Espíritu de Dios nos hace sensibles a su liderazgo de amor.
martes, 5 de enero de 2010
El Verbo fue hecho carne. Juan 1:9-18
9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venia a este mundo.
10 En el mundo estaba, y el mundo por IJl fue hecho; pero el mundo no le conocia.
11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.
12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varon, sino de Dios.
14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habito entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigIJnito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
15 Juan dio testimonio de el, y clamo diciendo: Este es de quien yo decia: El que viene despues de mi, es antes de mi; porque era primero que yo.
16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.
17 Pues la ley por medio de Moises fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
18 A Dios nadie le vio jamÐs; el unigIJnito Hijo, que estÐ en el seno del Padre, IJl le ha dado a conocer.
Este evangelio es uno de los más hermosos que conozco, por muchas razones. Tiene una gran calidad poética, como todo el evangelio de San Juan. También nos introduce en el misterio de la encarnación, al revelarnos la filiación divina de Jesús. Además nos propone entusiastamente cómo nos hacemos hijos de Dios por seguir al Verbo encarnado.
Al hablarnos de la palabra como principio divino, Juan nos está diciendo que Jesús es la forma en que Dios creó al mundo. Nos habla asimismo de cómo debemos entender que la creación se trata en última instancia de ver el mundo de alguna manera y así crearlo. Esto entraña un concepto muy profundo. Siempre se nos ha dicho que los poetas son visionarios, que nos ofrecen percepciones del mundo que rebasan nuesro entendimiento. En este caso, el concepto detrás de decir que Jesús es la palabra implica que nuestras palabras forman nuestro mundo. Por ese motivo nuestras palabras siempre debens er de construcción y no de destrucción. San Pablo amonesta a algunos de sus discípulos y les dice que no utilicen malas palabras para que no ofendan al espíritu de Dios. Lo que esto significa es que cuando nos comunicamos vertemos en el discurso nuestra forma de ver la vida, el orbe. Si nuestras palabras son de pesimismo, de tristeza, de carencia, ése es el mudno que percibiremos. Cuando Dios acaba de hacer algo en la creación siempre el escritor sagrado añade, “y vio Dios que todo era bueno.” En principio, la creación se hace por la palabra: “Por Él todo se hizo y sin Él nada llegó a ser sin Él” (1:3). Así que la calidad de la palabra influye en la calidad de la creación.
El Verbo también acarrea la calidad de la vida, por la luz. La luz se ha encarnado y da vida. Nos separa de las tinieblas. Las tinieblas, en el sentido bíblico, no tienen sólo que ver con la falta de iluminación, sino asimismo con la oscuridad de nuestra alma. Jesús se ha encarnado para que tengamos luz en nuestra vida. Sus palabras y sus hechos son modelos para nuestra existencia. Cada vez que tenemos algun obstáculo en nuestra vida, nos podemos preguntar qué palabras o hechos de Cristo iluminan ese espacio de nuestro devenir, y seguramente encontraremos una avenida de solución para nuestro sendero.
Los suyos no lo recibieron, dice el evangelista. Ese rechazo se da igualmente en nuestro mundo cada día. Hemos entronizado al consumo y la comodidad. Para nosotros, la fe no tiene espacio, la caridad no tiene espacio. Sólo lo que me conviene a mí es parte de mi creencia. No obstante, si lo seguimos, nos da la virtud e de ser Hijos de Dios, en el Espíritu. Veremos su gloria, compartiremos su reino porque somos igualmente herederos. Hay que meditar en este evangelio para saber qué ha implicado que Jesús, el Hijo de Dios haya bajado al mundo para comunicarnos su gloria y su verdad.
La Biblia dice, “Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él” (1 Juan 1:5). Jesús, como Dios, fue llamado la “luz verdadera” (Juan 1:9). Por medio de La Luz Verdadera el hombre se ve a sí mismo tal como es, un pecador. Y por medio de La Luz Verdadera el puede ver cómo Dios en realidad es. Pueden también ver cómo el hombre realmente debe ser.
¡Es maravilloso que en nuestro mundo tenebroso la Luz Verdadera (Jesús) alumbre para mostrarnos a Dios! Como una niñita dijo, “Jesús es la mejor fotografía que se ha tomado de Dios!”—Alguien a quien el hombre pudiera ver, oír, y tocar.
Jesús vivió entre hombres. La palabra “habitó” en el versículo 14 literalmente quiere decir “tabernaculizar.” Jesús tabernaculizo (habitó) entre nosotros. El tabernáculo en el Antiguo Testamento era un templo hecho de carpa, diseñado por Dios cuando la gente de Israel tenía que mudarse de lugar a lugar en los primeros días de su historia. El tabernáculo—y más tarde el templo de Jerusalén—era el lugar donde Jehová Dios habitaba entre Su pueblo escogido. Más tarde, cuando Israel pecó, la gloria de la presencia de Dios se fue del templo. Pero ahora en la persona de Jesucristo, Dios ha vuelto a ¡“tabernaculizar” entre Su propio pueblo! ¿No es una lástima que muchos no lo reconocen? Pero todos aquellos que verdaderamente creyeron en Dios vieron la gloria de Dios en Jesús (versículo 14), cuando El vino.
Jesús es la Palabra de Dios
La Biblia dice: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105). Otro nombre para Jesús es la “Palabra de Dios.” (Compare el versículo 1 con el versículo 14.) La Biblia es la Palabra escrita de Dios, y Jesús es la Palabra Viviente de Dios, porque Dios se ha revelado a si mismo por medio de Jesucristo.
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo” (Hebreos 1:1, 2a).
Jesús es la vida de Dios
¿Ha usted alguna vez encontrado extraño que al recibir a Cristo en nuestros corazones llegamos a ser hijos de Dios? Esto es porque, “en él estaba la vida” (versículo 4).
Primeramente vemos a Jesús haciendo toda cosa viviente (versículos 3 y 10). “Todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten” (Colosenses 1:16b, 17). Jesús, como Dios, es la fuente de toda la vida. El también es el sostenedor de toda vida. “Pues él es quien da a todos vida y aliento. . . Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos” (Hechos 17:25b, 28a).
Tal como el hombre llegó a ser un alma viviente, cuando Dios sopló el soplo de vida dentro del ser físico del hombre en la creación, así también a Jesús le fue dado poder sobre toda carne, para dar vida (espiritual) eterna a todos los que a El vienen (Juan 17:2). “El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida” (1 Juan 5:12).
¿Ha recibido usted nueva vida—vida espiritual—recibiendo a Jesús y depositando toda su confianza en Su nombre? Si lo ha hecho, usted es un hijo de Dios, nacido de Dios, y posee Su vida eterna. Mientras camina en Su luz y experimenta en una forma más amplia Su vida en la suya, usted gozará una bendición tras otra. Si no lo ha recibido, ¿por qué no le pide ahora mismo entrar en su vida y darle la vida nueva—Su vida eterna?
Sin duda usted ha abierto su puerta antes, cuando alguien ha estado afuera golpeando. Jesús está a su lado ahora mismo, golpeando sobre la puerta de su corazón. El promete, “si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él” (Apocalipsis 3:20).
10 En el mundo estaba, y el mundo por IJl fue hecho; pero el mundo no le conocia.
11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.
12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varon, sino de Dios.
14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habito entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigIJnito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
15 Juan dio testimonio de el, y clamo diciendo: Este es de quien yo decia: El que viene despues de mi, es antes de mi; porque era primero que yo.
16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.
17 Pues la ley por medio de Moises fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
18 A Dios nadie le vio jamÐs; el unigIJnito Hijo, que estÐ en el seno del Padre, IJl le ha dado a conocer.
Este evangelio es uno de los más hermosos que conozco, por muchas razones. Tiene una gran calidad poética, como todo el evangelio de San Juan. También nos introduce en el misterio de la encarnación, al revelarnos la filiación divina de Jesús. Además nos propone entusiastamente cómo nos hacemos hijos de Dios por seguir al Verbo encarnado.
Al hablarnos de la palabra como principio divino, Juan nos está diciendo que Jesús es la forma en que Dios creó al mundo. Nos habla asimismo de cómo debemos entender que la creación se trata en última instancia de ver el mundo de alguna manera y así crearlo. Esto entraña un concepto muy profundo. Siempre se nos ha dicho que los poetas son visionarios, que nos ofrecen percepciones del mundo que rebasan nuesro entendimiento. En este caso, el concepto detrás de decir que Jesús es la palabra implica que nuestras palabras forman nuestro mundo. Por ese motivo nuestras palabras siempre debens er de construcción y no de destrucción. San Pablo amonesta a algunos de sus discípulos y les dice que no utilicen malas palabras para que no ofendan al espíritu de Dios. Lo que esto significa es que cuando nos comunicamos vertemos en el discurso nuestra forma de ver la vida, el orbe. Si nuestras palabras son de pesimismo, de tristeza, de carencia, ése es el mudno que percibiremos. Cuando Dios acaba de hacer algo en la creación siempre el escritor sagrado añade, “y vio Dios que todo era bueno.” En principio, la creación se hace por la palabra: “Por Él todo se hizo y sin Él nada llegó a ser sin Él” (1:3). Así que la calidad de la palabra influye en la calidad de la creación.
El Verbo también acarrea la calidad de la vida, por la luz. La luz se ha encarnado y da vida. Nos separa de las tinieblas. Las tinieblas, en el sentido bíblico, no tienen sólo que ver con la falta de iluminación, sino asimismo con la oscuridad de nuestra alma. Jesús se ha encarnado para que tengamos luz en nuestra vida. Sus palabras y sus hechos son modelos para nuestra existencia. Cada vez que tenemos algun obstáculo en nuestra vida, nos podemos preguntar qué palabras o hechos de Cristo iluminan ese espacio de nuestro devenir, y seguramente encontraremos una avenida de solución para nuestro sendero.
Los suyos no lo recibieron, dice el evangelista. Ese rechazo se da igualmente en nuestro mundo cada día. Hemos entronizado al consumo y la comodidad. Para nosotros, la fe no tiene espacio, la caridad no tiene espacio. Sólo lo que me conviene a mí es parte de mi creencia. No obstante, si lo seguimos, nos da la virtud e de ser Hijos de Dios, en el Espíritu. Veremos su gloria, compartiremos su reino porque somos igualmente herederos. Hay que meditar en este evangelio para saber qué ha implicado que Jesús, el Hijo de Dios haya bajado al mundo para comunicarnos su gloria y su verdad.
La Biblia dice, “Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él” (1 Juan 1:5). Jesús, como Dios, fue llamado la “luz verdadera” (Juan 1:9). Por medio de La Luz Verdadera el hombre se ve a sí mismo tal como es, un pecador. Y por medio de La Luz Verdadera el puede ver cómo Dios en realidad es. Pueden también ver cómo el hombre realmente debe ser.
¡Es maravilloso que en nuestro mundo tenebroso la Luz Verdadera (Jesús) alumbre para mostrarnos a Dios! Como una niñita dijo, “Jesús es la mejor fotografía que se ha tomado de Dios!”—Alguien a quien el hombre pudiera ver, oír, y tocar.
Jesús vivió entre hombres. La palabra “habitó” en el versículo 14 literalmente quiere decir “tabernaculizar.” Jesús tabernaculizo (habitó) entre nosotros. El tabernáculo en el Antiguo Testamento era un templo hecho de carpa, diseñado por Dios cuando la gente de Israel tenía que mudarse de lugar a lugar en los primeros días de su historia. El tabernáculo—y más tarde el templo de Jerusalén—era el lugar donde Jehová Dios habitaba entre Su pueblo escogido. Más tarde, cuando Israel pecó, la gloria de la presencia de Dios se fue del templo. Pero ahora en la persona de Jesucristo, Dios ha vuelto a ¡“tabernaculizar” entre Su propio pueblo! ¿No es una lástima que muchos no lo reconocen? Pero todos aquellos que verdaderamente creyeron en Dios vieron la gloria de Dios en Jesús (versículo 14), cuando El vino.
Jesús es la Palabra de Dios
La Biblia dice: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105). Otro nombre para Jesús es la “Palabra de Dios.” (Compare el versículo 1 con el versículo 14.) La Biblia es la Palabra escrita de Dios, y Jesús es la Palabra Viviente de Dios, porque Dios se ha revelado a si mismo por medio de Jesucristo.
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo” (Hebreos 1:1, 2a).
Jesús es la vida de Dios
¿Ha usted alguna vez encontrado extraño que al recibir a Cristo en nuestros corazones llegamos a ser hijos de Dios? Esto es porque, “en él estaba la vida” (versículo 4).
Primeramente vemos a Jesús haciendo toda cosa viviente (versículos 3 y 10). “Todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten” (Colosenses 1:16b, 17). Jesús, como Dios, es la fuente de toda la vida. El también es el sostenedor de toda vida. “Pues él es quien da a todos vida y aliento. . . Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos” (Hechos 17:25b, 28a).
Tal como el hombre llegó a ser un alma viviente, cuando Dios sopló el soplo de vida dentro del ser físico del hombre en la creación, así también a Jesús le fue dado poder sobre toda carne, para dar vida (espiritual) eterna a todos los que a El vienen (Juan 17:2). “El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida” (1 Juan 5:12).
¿Ha recibido usted nueva vida—vida espiritual—recibiendo a Jesús y depositando toda su confianza en Su nombre? Si lo ha hecho, usted es un hijo de Dios, nacido de Dios, y posee Su vida eterna. Mientras camina en Su luz y experimenta en una forma más amplia Su vida en la suya, usted gozará una bendición tras otra. Si no lo ha recibido, ¿por qué no le pide ahora mismo entrar en su vida y darle la vida nueva—Su vida eterna?
Sin duda usted ha abierto su puerta antes, cuando alguien ha estado afuera golpeando. Jesús está a su lado ahora mismo, golpeando sobre la puerta de su corazón. El promete, “si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él” (Apocalipsis 3:20).
domingo, 3 de enero de 2010
Requisitos para ser bendecidos
02 de Enero 2001 Deuterenomio 28:1-4
1 Acontecera que si oyeres atentamente la voz de Jehova tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, tambien Jehova tu Dios te exaltara sobre todas las naciones de la tierra.
2 Y vendran sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzaran, si oyeres la voz de Jehova tu Dios.
3 Bendito seras tu en la ciudad, y bendito tu en el campo.
4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cria de tus vacas y los reba?s de tus ovejas.
Requisitos Para Ser bendecidos
1. Usted Debe estar en la Voluntad de Dios.
2. Permanezca en la Voluntad de Dios
¿Cómo Saber que estoy permaneciendo en la Voluntad de Dios?
a. Esté en comunión con Jesús a través del tiempo personal con él y su palabra. Cuando usted lo busca diariamente con sinceridad él lo habilita con la capacidad, suficiencia y habilidad para conocer su voluntad y hacerla.
b. Acerquese a Dios en Oración. Hebreos 10:22.
c. Permita que la Palabra se quede en su corazón.
d. Fraternice con otros creyentes en la Iglesia. No deje de Congregarse con otros creyentes, usted se enfriará y estara fuera de cobertura.
e. Sometase a sus pastores y a la Iglesia.
f. Tenga un Balance de Buenos Habitos al trabajar.
g. Sea una persona integra.
h. Viva una vida balanceada con el trabajo, la diversión, nunca deje la iglesia, ponga las prioridades en su vida.
i. Sea obediente en su siembra. Usted debe sembrar, no administre el diezmo de Dios delo sin tristeza y sin preocupación.
3. Crea que la Voluntad de Dios es prosperarle a Usted.
a. Una persona con una mentalidad de pobreza no recibirá lo mejor de Dios.
b. Si usted vecila en su fe no recibirá nada.
c. Una multitud de bendiciones le viene cuando uste obedece a Dios.
d. Lo que usted da le será devuelto.
e. Dios quiere que usted prospera en la medida que su alma prospera.
1 Acontecera que si oyeres atentamente la voz de Jehova tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, tambien Jehova tu Dios te exaltara sobre todas las naciones de la tierra.
2 Y vendran sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzaran, si oyeres la voz de Jehova tu Dios.
3 Bendito seras tu en la ciudad, y bendito tu en el campo.
4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cria de tus vacas y los reba?s de tus ovejas.
Requisitos Para Ser bendecidos
1. Usted Debe estar en la Voluntad de Dios.
2. Permanezca en la Voluntad de Dios
¿Cómo Saber que estoy permaneciendo en la Voluntad de Dios?
a. Esté en comunión con Jesús a través del tiempo personal con él y su palabra. Cuando usted lo busca diariamente con sinceridad él lo habilita con la capacidad, suficiencia y habilidad para conocer su voluntad y hacerla.
b. Acerquese a Dios en Oración. Hebreos 10:22.
c. Permita que la Palabra se quede en su corazón.
d. Fraternice con otros creyentes en la Iglesia. No deje de Congregarse con otros creyentes, usted se enfriará y estara fuera de cobertura.
e. Sometase a sus pastores y a la Iglesia.
f. Tenga un Balance de Buenos Habitos al trabajar.
g. Sea una persona integra.
h. Viva una vida balanceada con el trabajo, la diversión, nunca deje la iglesia, ponga las prioridades en su vida.
i. Sea obediente en su siembra. Usted debe sembrar, no administre el diezmo de Dios delo sin tristeza y sin preocupación.
3. Crea que la Voluntad de Dios es prosperarle a Usted.
a. Una persona con una mentalidad de pobreza no recibirá lo mejor de Dios.
b. Si usted vecila en su fe no recibirá nada.
c. Una multitud de bendiciones le viene cuando uste obedece a Dios.
d. Lo que usted da le será devuelto.
e. Dios quiere que usted prospera en la medida que su alma prospera.
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